“Los seres humanos procedemos del mar, el vientre azul ancestral donde se originaron las primeras células vivas”, René Quinton

René Quinton

René Quinton

 

René Quinton nació el 15 de diciembre de 1866 en la ciudad de Chaumes-en-Brie y murió el 9 de julio de 1925 en Grasse, fue un científico naturalista, fisiólogo y biólogo francés.

Autodidacta, elaboró una teoría sobre el origen y la naturaleza marina de los organismos vivos. Sus trabajos tuvieron en su época repercursiones considerables en los dominios científicos, terapéuticos y filosóficos.

El agua de mar, usado como producto, resulta desconocido por la mayoría de las personas, aunque hay mucha gente que la utiliza en su ingesta por los oligoelementos que contribuyen a favorecer la salud del organismo. Facilita, además, la inmunidad y lo nutre, impidiendo el desarrollo de bacterias patógenas.

“BEBER AGUA DE MAR. Teniendo en cuenta las leyes del Dr. Hamer sobre la autocuración”, de Francisco Martín, Ed. Obelisco.

 

“Beber agua de mar”, Francisco Martín.

Francisco Martín es escritor especializado en libros de divulgación sobre salud.

Ha estudiado las bases teóricas del uso medicinal del agua de mar y ha recogido la experiencia práctica de varios profesionales, además de comprobar personalmente su gran gran eficacia.

En 2009 realizó una encuesta a pacientes tratados con agua de mar en Nicaragua, bajo la dirección de la Dra. Ilari, impulsora de su uso en Nicaragua desde 2003.

Para Francisco Martín, el agua de mar es un remedio muy poderoso que desempeñó un papel decisivo en momentos importantes de su vida. Investigó sobre René Quintón y los resultados que obtuvo durante la aplicación del agua de mar en diferentes enfermedades y lo ha combinado con el conocimiento del enfoque del Dr. Hamer, según el cual, nuestros pensamientos influyen sobre nuestro cuerpo.

Gracias a este enfoque, se entiende cómo se producen enfermedades como el cáncer y qué hay que hacer para superarlas (sin ningún tratamiento químico, radiológico ni costosos medicamentos).

En Nicaragua se enseñan los descubrimientos del Dr. Hamer en las principales facultades de medicina y la Dra. Ilari expone que trata a los enfermos de cáncer con agua de mar, pero guiando el tratamiento por las leyes del Dr. Hamer sobre la autocuración natural.

La unión de estos conocimientos, unido a una forma sencilla de explicarlos,  hace que la gente considere su libro “Beber agua de mar” como fácil de leer, interesante y claro.

Entrevista a Francisco Martín

Ud. titula su libro “Beber agua de mar. Teniendo en cuenta las leyes del Dr. Hamer sobre la autocuración”. ¿Es saludable beber agua de mar, no produce sed y transtornos intestinales?

El agua de mar sin rebajar tiene mucha sal y nos da sed. Para evitarlo podemos añadir a un zumo de naranja la tercera parte de agua de mar. No se nota salado, no da sed y está bien bueno. En mucha cantidad (un par de vasos de agua de mar de un trago), nos producirá diarrea. Pero, en menos cantidad (unas cucharadas), nos aligerará una gastritis o un estreñimiento. En general, es saludable, como lo es tomar el sol, pero siempre hay casos en que hay que hacerlo con más cuidado o abstenerse totalmente.

¿Por qué ha añadido “Teniendo en cuenta las leyes del Dr. Hamer sobre la autocuración”?

Porque sólo con ellas podemos entender las reacciones que pueden producirse al empezar a tomar más de una o dos cucharadas diarias.Y también, gracias a ellas, entendemos mejor los éxitos y fracasos de los pioneros del uso medicinal del agua de mar y usamos el agua de mar para lo que sirve y no confiamos en ella para lo que no sirve.

¿Desde cuándo se utiliza el agua de mar para tratar enfermedades y quién fue el primero que la recomendó?

Richard Russell empezó a recomendar beber agua de mar y bañarse allá por el siglo XVIII en Inglaterra (de aquélla época nos viene la moda de bañarnos en el mar). Hacia 1910, René Quinton, en Francia, empezó a utilizarla con inyecciones y la Seguridad Social, en Francia, la ha venido recetando (bebida o inyectada) hasta 1982.

¿El agua de mar es buena para todos? ¿Qué tipos de enfermedades se pueden curar?

Hay pequeñas dolencias en las que el agua de mar da resultados excelentes (gastritis, cicatrizaciones de heridas, estreñimiento, caries, hernias discales,…). Además, tiene un efecto desintoxicante general que favorece el estado general y el funcionamiento normal de todos los órganos. Pero es un remedio muy fuerte que hay que tomar entendiendo las posibles reacciones e, incluso, evitar completamente en algunos casos de extrema debilidad. Es, como cuando estamos muy cansados o nerviosos, que no debemos comer porque el cuerpo no podrá hacer la digestión de lo que comamos.

¿Cuál fue el enfoque del Dr. Hamer? ¿Podría explicar el TAC para qué sirve y cómo puede determinar si una enfermedad puede ser grave o no?

El Dr. Hamer trabajaba de radiólogo y vio que las enfermedades del cuerpo también se ven en los TAC, en las radiografías del cerebro. Sólo viendo estas radiografías, los expertos saben qué le ocurre al enfermo. Cuanto más grave es la enfermedad, más claramente se ve.

Además vio que muchas enfermedades (algunos cánceres incluídos), no son más que síntomas de curación (como lo son la fiebre, inflamaciones o picores), en las que solo debemos dejar hacer al cuerpo y no interferir en su trabajo natural de autoreparación. Asímismo, descubrió que los hongos y bacterias son los que deshacen los tumores que el cuerpo puede haber creado en una época, pero ya no necesita.

¿Cúal es el proceso de recaída antes de que se complete la recuperación?

Las leyes del Dr. Hamer nos dicen precisamente qué tipo de error estamos cometiendo y debemos resolver. Por ejemplo, si tenemos un cáncer de páncreas, nos dice que lo estamos alimentando por una lucha con alguien de nuestra generación (como una pelea entre hermanos por una herencia). Y nos seguirá creciendo mientras no resolvamos ese litigio o nos lo tomemos con tranquilidad. Aunque las leyes del Dr. Hamer son una gran ayuda porque nos dicen muy claramente lo que tenemos que resolver, siempre somos nosotros los que tenemos que hacer el trabajo, y todos sabemos lo que nos cuesta cambiar nuestras actitudes y no tropezar varias veces con la misma piedra. Cada tropiezo en la piedra, será una recaída en la enfermedad. Las enfermedades no son incurables, somos nosotros los que somos incorregibles.

¿Son los pensamientos lo que provoca la enfermedad y la curación? (Lo que importa no es lo qué nos ocurre, sino cómo nos lo tomamos)

En la gran mayoría de los casos, enfermamos porque tenemos pensamientos equivocados (aunque también podemos enfermar por otros motivos, como intoxicarnos, accidentes, desnutrición, etc.). Frente al mismo hecho, diferentes personas reaccionamos de forma distinta y nos producimos enfermedades diferentes (o ninguna). Y, una vez metidos en la enfermedad, cuanto antes reconocemos nuestro error y cambiamos de actitud, más leves son los síntomas.

¿Por qué hay tanto cáncer y ataques de corazón?

Contínuamente estamos produciéndonos y deshaciendo cánceres en el cuerpo. No nos damos cuenta porque no les damos tiempo a crecer. A medida que mejora la tecnología para detectar cánceres pequeños, es normal que nos detecten más. En nuestra mano está en confiar en el comportamiento autoreparador del cuerpo o en otros tratamientos.

Respecto al corazón, recordemos el libro de Hamer “El Infarto, enfermedad del Alma” (que se puede descargar desde www.quedelibros.com), donde habla del origen psicológico del mismo. La forma en que vivimos actualmente nos lleva a caer más en esa equivocación.

¿Cuáles serían las pautas para estar más sanos con el agua de mar. ¿Agua de mar sin diluir o agua isotónica? 

El agua de mar es un remedio natural -como el aire o el sol-  muy fuerte, por lo que la forma cómo la tomemos es algo secundario. Aparte de no lavarnos cada día el interior de la nariz con agua de mar sin diluir, podemos usarla de cualquier forma sin grandes contratiempos. La única consideración importante es si tomamos más de una cucharada diaria o no. Si tomamos más nuestro cuerpo empezará las reparaciones pendientes (si las hay) y podemos tener síntomas que hay que entender correctamente, orientados por las leyes del Dr. Hamer, como explico en el libro.

¿Cómo puede sanar el agua en casos terminales?

Cuando un médico o terapeuta dice que una dolencia es incurable o terminal, debemos recordar, si no nos lo dice él, que puede haber otros profesionales con mejores conocimientos que sí que permitan curar esa dolencia.

Un ejemplo de ésto fue cuando a René Quinton le dejaron hacerse cargo de una persona que, según los médicos de aquélla época, debía morir aquélla misma noche por haberse envenenado. Quinton sencillamente le inyectó agua de mar y, al día siguiente, el enfermo estaba pidiendo el desayuno. La función principal del agua de mar es desintoxicar, por lo que debe considerarse este caso como un resultado excepcional. En el resto de dolencias, la función desintoxicante ayuda a mejorar el estado general del paciente porque todo enfermo está más o menos intoxicado, pero puede no ser suficiente para su recuperación.

ninaveleztroya@gmail.com

 

 

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